El domingo pasado viendo el partido del Barça - Valencia con un amigo cule, este y yo nos percatamos que por un rato y a través de los cambios el Barcelona estuvo jugando con un sistema 1-4-4-2 clarísimo, cuando como sabe todo el mundo suele jugar con un 1-4-3-3 pero, ¿cambio el estilo de juego? No, para nada. Cierto es que el rival también juega y que con el marcador en contra el Valencia, gran equipo también, apretó a los de Guardiola. Pero estos siguieron a lo suyo, control de juego, posesión de balón, amplitud, combinaciones por bandas, algún chispazo eléctrico de sus hormigas atómicas (Messi, Pedro, e incluso Iniesta y Alves), con algún pase vertical para sorprender, cambios de orientación a los extremos, ... vamos en ataque como siempre, y en defensa pues la misma presión al perder la pelota, la misma intensidad, y demás. La única diferencia era que cuando el equipo replegaba a su centro del campo se dibuja claramente otro esquema de equipo.
La pregunta es entonces ¿el gran Barça de los últimos años arranca de un sistema de juego concebido para el mejor aprovechamiento de sus estrellas y la mejor adaptación al terreno de juego (enorme) del Nou Cam? o ¿el gran Barça trabaja en base a un modo de juego fundamentado en unos conceptos futbolísticos que en los últimos años se han plasmado en este sistema de juego? Es decir¿qué viene antes la gallina o el huevo?
Yo en este caso concreto lo tengo clarísimo. Muchas veces he comentado con mi hermano Raúl, cule de pro, que parece que el Barcelona tiene el molde para hacer los jugadores técnicos y bajitos. Hombre también han salido los Puyol, Pique, Busquets, pero si que hay que reconocer que la mayoría de los canteranos cules de medio campo hacia delante suelen ser del prototipo anteriormente mencionado. Pero destacar que ello conlleva puntos de gravedad muy bajos, suelen tener gran recorte, movilidad, juego en bandas, no les quema la pelota, desparpajo, ... por ejemplo Bojan.
Esto no es casualidad. Fue en la época de Cruyff cuando se implantó el modelo en el Barça del gusto por la posesión del balón, el control de juego y la amplitud en bandas, como ejemplo las figuras de Guardiola, Bakero, Beguiristain y Stoichkov. Desde el propio club se traiciono su trabajo de base en la era Gaspar, e incluso al final de la etapa de Nuñez. Pero desde los años 80 nunca le ha ido mejor al Barça como cuando se ha confiado a sus canteranos y a su idea misma de juego, apoyado en esas figuras que le den un plus (los Koeman, Laudrup, Ronaldinho, Deco o E'too). A sus canteranos les sale el juego natural. Ahí está el hijo de Maziño, Thiago, que sale a jugar con los mayores y parece uno más.
Hoy en día el fútbol a cierto nivel es casi como apuntar al hijo al gimnasio o a tenis. Es decir el padre apunta al hijo a un club con el que no suele tener ningún tipo de afinidad, paga su cuota, se convierte en cliente y en esa relación de servicios que se genera espera recibir un buen producto. Y en parte tiene razón.
¿Qué debe ofrecer el equipo a su hijo? Un buen ambiente dentro del grupo, respeto de todos sus miembros en el trato, instalaciones y materiales correctos para la práctica del fútbol, y buena formación técnica, táctica, física y psicológica.
Personalmente pienso que los chavales deberían adquirir habilidades técnicas de forma progresiva en paralelo a su desarrollo corporal y por lo tanto a sus posibilidades físicas. Tácticamente no hay que fórmalos para que jueguen los partidos del fin de semana en una posición concreta, con un sistema concreto, con un tipo de defensa, con una estrategia defensiva, a atacar de una manera, ... sino que hay que fórmarlos para que adquieran conceptos y habilidades que les permita conocer el desarrollo del juego. Deben aprender los distintos tipos de marcajes que se pueden aplicar, que conceptos los definen, formas de presión, tipos de repliegue... si en un equipo sus jugadores saben aplicar bien la basculación, ello permitirá pedirles que lo hagan en una defensa formada tanto por 3, 4 o 5 defensas.
Deben saber en ataque como se realiza un fútbol control, a practicar fútbol directo, a provocar superioridad en banda, a jugar al contraataque. Otra cosa será el resultado que obtengan, pero deben conocer su procedimiento.
Si que es cierto que el sistema 1-4-4-2 quizás sea de más fácil comprensión para los jóvenes jugadores porque reparte el campo de forma muy simétrica, muy intuitiva. Se debe tener en cuenta que los 110x55 mts. del campo no son lo mismo para hombres de 25-30 años que para chavales de 12. Hay que ponérselo lo más fácil posible. Y nunca debemos comparar las actuales quintas de jugadores con el comportamiento de generaciones pasadas, nunca actuaran igual, ni parecido. El contexto ha cambiado.
Las escuelas de fútbol deberían tener una programación progresiva y planificada a lo largo de las categorías alevín, infantil, cadete y juvenil (10-19 años) con el objetivo de formar jugadores. Cuando un crío va a clases particulares de piano busca aprender a tocar dicho instrumento lo mejor posible, quizás el fútbol debería plantearse lo mismo con los chicos que lo practican de forma federada, ¿cuantos jugadores llegan a profesionales?¿qué deben sacar los demás de los entrenamientos de fútbol?
Este año, en el equipo cadete de primer año que he empezado a entrenar el objetivo fundamental es que los jugadores adquieran conocimientos técnicos y tácticos. Cierto es que somos el equipo B y no se nos exige nada, lo cual nos permite trabajar a nuestro ritmo. El grupo se podía decir que esta formado por descartes y por chavales que como me han dicho ellos vienen de "jugar en la calle" con lo que será fácil mejorar el nivel inicial.
En estas circunstancias a los chavales hay que saber ganártelos y motivarlos. Así que hemos decidido intentar jugar la pelota e intentar no correr mucho detrás de ella, intentar recuperarla lo antes posible si la perdemos, y llegar a puerta contraria por bandas. Vamos que intentaremos ser los protagonistas de los partidos. Para conseguirlo técnicamente vamos a trabajar pases cortos, medios, lardos, todo tipo de controles, apoyos, desmarques, cobertura, habilidad, intercepciones, ... y tácticamente defensa en zona, presión, repliegue, basculación, coberturas, permutas, etc. Y les daremos un montón de confianza para que intenten cosas, que no pasa nada si fallan, siempre que intente hacer las cosas lo mejor que puedan.
Así que la idea de priorizar los conceptos por encima del sistema me ha llevado a quitar un jugador de la defensa y otro de la delantera para provocar superioridad numérica en el centro del campo y con ello provocar que a los jugadores les sea más fácil mantener la posesión del balón, a ver si pierden el miedo de intentar tocarla. Por lo tanto en principio salimos al campo formando un 1-3-6-1, pero como lo importante para nosotros es saber lo que queremos aplicar y como hacerlo, en ataque muchas veces somos 1-3-4-3 y si por el contrario el equipo repliega acabamos en 1-4-5-1. Por lo tanto hay que despreciar un poco el valor del sistema y subrayar el trabajo en formación de los jugadores para que sepan y comprendan como queremos jugar y lo que deben hacer en función del estilo de juego del equipo, del resultado del partido, del rival, de mis compañeros ...
Ya os iré contando como va la cosa.
PD: Expresen su opinión sobre sistema de juego o conceptos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario